Cobertura fotográfica
Juanita Sasieta nos mostró esta ciudad flotante
ESTUVIMOS Y ASÍ VIMOS EL CRUCERO MÁS GRANDE DEL MUNDO: HARMONY OF THE SEAS
Es el trillizo de otros dos barcos de la línea Oasis de Royal Caribbean, que T News también ha conocido, solo que con un pequeño detalle, es un metro más largo y unos centímetros más ancho, así que somos exactos cuando les contamos que estuvimos en el crucero más grande del mundo. Se llama Harmony of The Seas, es de Royal Caribbean, y tiene todas esas ventajas que en el 2009 nos impresionaron, más esas otras de la línea eficiente de los Quantum, como su Internet de alta velocidad o su bar biónico. Este viaje inaugural fue especial porque luego de partir del puerto de Fort Lauderdale, hizo escala en Nassau, Bahamas. Se trata de un barco con mucho para descubrir, con experiencias incontables, desde un maravilloso spa, restaurantes maravillosos, hasta la adrenalina de hacer canopy a bordo, o lanzarse por un tobogán a toda velocidad. Y sus shows y puestas en escena, qué les podemos decir: es el estilo Royal Caribbean que no por nada gana premios Tony. Allí estuvimos hace dos semanas acompañando a Juanita y Joana Sasieta, y así, con todo lo impresionante, nuevo e innovador que es, lo vimos. No olvide su nombre porque es lo mejor que hay: Harmony of the Seas.
Allí estuvimos, frente a esta ciudad flotante y llena de experiencias únicas. Foto tomada a nuestro Director, Oscar Argumanis, en la escala en Nassau, Bahamas.
Días atrás se habían encontrado los trillizos: Oasis of the Seas, Allure of the Seas y ahora Harmony of the Seas.
Interior del portentoso barco, con vista de sus cabinas interiores. ¿Notan esas tiras moradas? No son tiras, no son adornos: son toboganes.
Para qué los aburrimos con el tamaño, las pulgadas, el tonelaje y la cantidad de cabinas. Simple: la entrada a la atracción de toboganes es, wow, un pez gigante.
Ricardo Acosta, invitado al viaje inaugural, no dudó en probarlo. Foto para T News minutos antes de la caída.
Javier Ramón Vítor de Procesa Tours, también probó de la experiencia de infarto.
Entre todas las opciones del Harmony, un parque acuático. ¿Se animan?
Unas vacaciones espectaculares y muy bien diseñadas. Es lo que se espera de un Royal Caribbean que rompe récords.
¡Qué miedo! Si sus pasajeros no hacen eso, no importa: se deleitarán viéndolo.
Javier, Juanita, Joana y Ricardo en una divertida recreación en el barco.
En la cubierta disfrutando de conocer todo lo que ofrece el barco.
No nos pusimos ogros, es el encuentro espontáneo con personajes de Dreamworks en la nave.
Juanita y Joanna, expertas en vacaciones en alta mar, aprovecharon la oportunidad fotográfica.
Un anfiteatro al lado del océano. ¿No es una vista espectacular?
Imposible perderse el show tipo Las Vegas de patinaje sobre hielo. Simplemente, supera las expectativas.
Primer musical que vimos en la primera noche: Columbus. Nada para extrañar Broadway y no era lo mejor en shows del barco. Es de esas cosas que ves y sales diciendo: ¡qué genial!
Esto fue lo mejor. Grease, en formato de un musical, cantado y bailado a pocos pasos. Si nos permiten la licencia: ya no ya.
Foto de la camarita viajera de nuestro director, aunque usted no lo crea. ¿Qué les parece?
Otra foto de la misma camarita. Mientras tomes sin flash no te botan por la borda. Difícil de describir. Quizás la mejor palabra es IMPRESIONANTE.
Esta imagen movible y rearmable como un rompecabezas, marcaba el inicio de un Promemade. Giraba, se desordenaba y se volvía a armar el rostro.
Como sus trillizos, el barco tiene un área llamada Central Park, más tranquila y romántica, y al aire libre como para mirar las estrellas con una copa de vino.
Reencuentro con un barman insuperable, que no demora ni espera propinas. Nos hizo recordar esa canción Mr. Roboto.
Así nos atiende el barman biónico, con increíble precisión. ¡Se sufre tanto en esta vida del turismo!
¿Y si les decimos que esta fue la suite que nos tocó? Sí, por supuesto, la que nos tocó fotografiar.
Línea Oasis, el más nuevo, el más grande, el mejor. Así conocimos al Harmony of the Seas.
No se vayan: La verdad: si nos sentimos súper cuando el pasajero nos dice: «Me encantó, qué maravilla». Ahí lo tienen, es además el barco más nuevo del mundo y es un Royal Caribbean. Ya tiene itinerarios desde Florida. Como solemos despedirnos en Sin Ataduras: Au revoir.